MINURVI: Treinta y cuatro años de cooperación regional en vivienda y desarrollo urbano
MINURVI
Orígenes de MINURVI y Hábitat II
El 16 de marzo de 1992 se inauguraba en la sede de la CEPAL en Santiago de Chile, la primera Reunión de Ministros y Autoridades Máximas de Vivienda y el Desarrollo Urbano de América Latina y el Caribe (MINURVI). La iniciativa, gestada un año antes en el Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile (MINVU) por el ministro Alberto Etchegaray y el arquitecto Ricardo Jordán Squella, ex funcionario de la CEPAL y asesor del ministerio de vivienda, surgió como un espacio de reflexión respecto las problemáticas comunes de los asentamientos humanos en la región, con el deseo de constituir una perspectiva propia sobre el espacio regional, y articular una voz común en torno a las temáticas de vivienda y desarrollo urbano en el contexto global. Su diagnóstico apuntaba a la necesidad de fortalecer la cooperación con miras a incidir en Hábitat II (1996), en un contexto donde ya existían foros sectoriales en otros temas, pero no respecto al hábitat.
El surgimiento de MINURVI a inicios de los 90s ocurre en un contexto de redemocratización de la región, que impulsaba la revitalización del espacio público de las ciudades y el surgimiento de nuevas instancias de integración y cooperación regional, como fue MERCOSUR. Este contexto facilitó el respaldo a MINURVI por parte de distintos actores que, bajo diversos enfoques, compartían la convicción respecto a las oportunidades de cooperación que existían en el área de la vivienda y el urbanismo. En este proceso, destaca la participación del MINVU, la cooperación española (AECI), CEPAL, ONU-Hábitat, el BID, y otras agencias gubernamentales y no gubernamentales que apoyaron el surgimiento de este proyecto.
El primer MINURVI reunió a veintiséis de las autoridades máximas de vivienda y urbanismo de América Latina y el Caribe, en conjunto con sus equipos técnicos; múltiples organizaciones internacionales y algunos observadores independientes. Durante cuatro días, los participantes participaron de enriquecedoras discusiones cuyos ejes fueron el sustantivo déficit habitacional y las altas tasas de pobreza en la región, la insuficiencia de los mecanismos existentes de financiamiento para la vivienda, la presencia de estructuras institucionales débiles e insuficientes para enfrentar las necesidades del sector vivienda y el desarrollo urbano, y la necesidad de un cambio de paradigma respecto a la ciudad, planteándola como una oportunidad para el desarrollo, y no solamente una problemática.

Autoridades en la primera reunión de MINURVI, en 1992
El éxito de esta primera reunión fue notable, y basta con observar que a pesar de que las reuniones estaban planificadas para realizarse cada dos años, en 1993 ya se celebraba la segunda edición del foro en Cartagena de Indias. Las razones que justificaban tal entusiasmo eran varias, pero la más significativa era la inminente conferencia Hábitat II que se celebraría en Estambul. Así es como las siguientes MINURVI funcionaron como una plataforma de concertación política con el objetivo de favorecer una posición común regional para Hábitat II.
El camino hacia Hábitat II
En la preparación para Estambul, destacan dos documentos fundamentales. En primer lugar, el documento preparado por la CEPAL y presentado durante una de las reuniones preparativas para Hábitat II, Alojar el Desarrollo: Una Tarea para los Asentamientos Humanos (1995). Este documento funcionó como una especie de informe regional, que destacó los principales desafíos de las ciudades y las políticas de vivienda en la región, así como también brindó una visión renovada sobre la relación entre vivienda y desarrollo, replanteando las ciudades como ejes para la transformación productiva.
El segundo documento es el Plan de Acción Regional de América Latina y el Caribe sobre los Asentamientos Humanos (1996), el cual cristalizó los desafíos y objetivos que tenían las políticas del hábitat en la región. Presentado durante Hábitat II y finalmente aprobado al concluir ésta, el Plan de Acción Regional, único en su género en todo el mundo, fue el primer instrumento concreto con el objetivo de plantear una agenda y un camino común en el desarrollo de políticas habitacionales y de desarrollo urbano en América Latina y el Caribe, y representó una demostración de las capacidades que instancias de cooperación como MINURVI tenían.
En las dos décadas que le siguieron, MINURVI fue consolidando su estructura interna y nutriendo importantes iniciativas de cooperación técnica como fue el Curso de Especialización Pos título de Asentamientos Humanos, dirigido por la arquitecta Joan MacDonald. A la par con esto, la agenda temática fue disminuyendo su énfasis en la política habitacional, para incorporar un abanico de temas más amplio. Así es como van apareciendo conceptos como la captura de plusvalías (Santiago, 2007), derecho a la ciudad y vivienda social arrendada (Declaración de El Salvador, 2008), cambio climático (Declaración de Montego Bay, 2009), movilidad urbana (Declaración de México, 2014), economía circular (Declaración de Belem, 2024), y otras temáticas que reflejan el cambio de paradigma en torno a los asentamientos humanos que ha tenido la región.
La preparación de Hábitat III
El segundo hito que marcó la historia de MINURVI fue la conferencia de Hábitat III en Quito. La percepción de que existía una oportunidad de incidencia única motivó una serie de encuentros y trabajos a nivel regional que construyó un cuerpo de posiciones comunes, evidencia y sugerencias realmente elogiable. En este contexto se encuentra la Declaración de Toluca (2016) y la elaboración de dos informes regionales respecto a la situación de los asentamientos humanos. Primero, el Informe Regional Ciudades Sostenibles con Igualdad, elaborado por CEPAL y ONU- Hábitat. Segundo, el documento América Latina y el Caribe. Desafíos, dilemas y compromisos de una agenda común, elaborado por la CEPAL, ONU – HÁBITAT, y MINURVI. Estos documentos entregaron una perspectiva amplia y sólida respecto a la situación de los asentamientos humanos en América Latina, influyendo significativamente en los resultados obtenidos en Hábitat III, y reflejando las capacidades organizativas y de concertación que tienen los países de América Latina y el Caribe.
Adicionalmente, al igual que en 1996, la región consolidó un nuevo mecanismo de articulación regional, el Plan de Acción Regional para la implementación de la Nueva Agenda Urbana en América Latina y el Caribe.
MINURVI en perspectiva histórica
El análisis histórico permite distinguir el aporte distintivo de MINURVI. Una de sus contribuciones tiene que ver con la capacidad de articular una voz regional conjunta y fortalecer a los equipos técnicos. Es a través de estas asambleas que se ha podido delimitar líneas de acción conjuntas y maneras de incidir como región en la agenda global, como en las conferencias de Hábitat. Esta vocación política, expresada en la construcción de consensos sustentados en evidencia, es una tarea importante para mantener y seguir cultivando.
Otra contribución clave de MINURVI tiene que ver las oportunidades de deliberación y la construcción de un espacio regional. Tal como señala Paulina Saball, ex ministra de vivienda de Chile (2014 – 2018), mirar las problemáticas de vivienda y urbanismo “solamente desde la lógica local, y tomarlo como un problema solo local, disminuye las posibilidades de comprensión, pero lo que es más grave es que disminuye las posibilidades de enfrentamiento [de las problemáticas urbanas].” Y es que, aunque las decisiones tomadas en MINURVI no tienen capacidades vinculantes, en los procesos deliberativos se intercambian visiones y experiencias, se aproximan las burocracias, y se establecen relaciones entre las autoridades de los Estados.[1]
Tres décadas después del surgimiento de MINURVI, las ciudades latinoamericanas y caribeñas siguen enfrentando importantes desafíos. En este período, MINURVI ha cumplido con un aporte significativo, pero la necesidad de reflexionar respecto a las oportunidades y limitaciones de la cooperación regional se mantiene como un desafío que debe ser abordado continuamente.
Para saber más sobre MINURVI, consulte el sitio oficial a través del enlace disponible en la columna de la derecha.
[1] A construção do regionalismo deliberativo-instrumental a partir da cooperação setorial na América Latina (1991-2015). - CLARISSA FRANZOI DRI, TIAGO MOCELLIN PITTAS (2020).